Artículo

Ucrania: Respuesta al Embajador Ruso en Lima

This was published under the 2010 to 2015 Conservative and Liberal Democrat coalition government

James Dauris, Embajador británico en el Perú escribe carta titulada "Rusia: expansión ilegal y peligrosa" tras la entrevista que concedió Nikolay Sofinskiy, Embajador Ruso en el Perú al diario El Comercio.

James Dauris, Embajador Británico en el Perú
James Dauris, Embajador Británico en el Perú

Entrevista que concedió Nikolay Sofinskiy, Embajador Ruso en el Perú al diario El Comercio

Respuesta de Embajador británico en el Perú, James Dauris:

“Las medidas tomadas por el Presidente Putin hoy para intentar anexar Crimea a Rusia son una flagrante violación del derecho internacional y envían un escalofriante mensaje a todo el continente europeo”. La declaración del Primer Ministro británico David Cameron del 19 de marzo refleja cuán seriamente los países de Europa y de todo el mundo ven lo que Rusia está haciendo. La violación de la integridad territorial de Ucrania es completamente indefendible.

El siglo pasado Europa aprendió, con un costo terrible, cuán peligrosa y desestabilizadora puede ser la anexión de territorios de otros países. La acción rusa en Crimea –usar la fuerza militar para confiscar territorio de un país vecino en la Europa del siglo 21– es un golpe al corazón del sistema internacional basado en el orden y las reglas, del cual depende toda nuestra seguridad y estabilidad. Perversamente, con sus acciones Rusia está causando precisamente la inestabilidad que dice querer combatir.

En una entrevista publicada en “El Comercio” el 20 de marzo el Embajador de Rusia en el Perú insiste en que Rusia no se está expandiendo. Y sigue comentando que “en Rusia ha empezado el proceso de integración”. Este no es momento de estar jugando con las palabras: la situación en Crimea y en otras partes de Ucrania es demasiado grave para eso. El referéndum del domingo en Crimea fue tanto ilegal como inconstitucional: no puede existir ninguna duda al respecto. La votación fue una burla de la práctica democrática. No se cumplió con ninguna de las provisiones de la Constitución de Ucrania. No se les dio a los votantes la opción de mantener la integridad territorial ucraniana. Se llevó a cabo con solo diez días de pre-aviso, sin un debate público serio. Los propios líderes políticos ucranianos no pudieron visitar Crimea. Los canales de TV de Ucrania fueron bloqueados. ¿Qué de todos los que viven en Crimea y que se oponen a lo que está sucediendo? Intimidados por la presencia de miles de soldados rusos no es sorprendente que tuvieran miedo de expresarse en voz alta.

A pesar de todo esto, el embajador de Rusia insiste en su entrevista en que “el 96% de crimeos decidió por la independencia y anexión a Rusia”. El hecho es que no tenemos idea de cuántos crimeos quieren pertenecer hoy a Rusia. Pero sabemos que una reputada encuesta de febrero de 2014 encontró que solo el 41% de los residentes en Crimea estaban a favor de la reunificación con Rusia; y que en la última elección con observadores internacionales que se realizó en Crimea, el Partido de Unidad Rusa dirigido por el que acaba de ser nombrado “Primer Ministro” de Crimea, recibió apenas el 4% de los votos.

En su entrevista el Embajador de Rusia también alega que se tomaron decisiones por parte de las autoridades ucranianas “contrarias a la población de habla rusa”. El Secretario General Adjunto de la ONU visitó recientemente Ucrania, donde se reunión con representantes de la sociedad civil. Dijo que no vio evidencia alguna de violaciones generalizadas o sistemáticas contra rusos étnicos en Ucrania. El Alto Comisionado para las Minorías Nacionales de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) también ha dicho que no hay evidencia de ninguna violencia o amenazas a los que hablan ruso en Crimea. Más bien, la ONU ahora tiene una seria preocupación sobre los derechos humanos en la Crimea controlada por Rusia, incluyendo detenciones arbitrarias y maltrato.

Durante las dos últimas décadas, hemos intentado dejar atrás la tensión y la desconfianza de la Guerra Fría: reconocer la poderosa y positiva contribución que Rusia trae a la comunidad internacional, así como a la prosperidad de todos nuestros pueblos. Una red de acuerdos e instituciones internacionales ha sido establecida tanto para ayudar a evitar que se repitan las amargas confrontaciones del pasado como para resolver pacíficamente las disputas. Instituciones como la OSCE y el Consejo de Europa, de los que Rusia es miembro integral, existen para ayudar a los estados a abordar cuestiones sobre auto-determinación y defender los derechos de las minorías. Rusia ha actuado con una descarada indiferencia hacia los mecanismos para la seguridad y cooperación que se han ido construyendo durante décadas.

El Presidente Putin tiene una opción. Puede seguir un camino más prudente, o deberá afrontar un aislamiento cada vez mayor y sanciones más severas. En un discurso ante el Parlamento británico ayer, el Secretario Británico de Asuntos Exteriores advirtió que “deberíamos estar listos para contemplar un nuevo estado de las relaciones entre Rusia y Occidente” en el cual (entre otras medidas) Europa reduzca su dependencia de Rusia y la influencia de Rusia en Europa se vea disminuida. Esta no es la relación que todos nosotros en Europa queremos tener con Rusia, pero es la relación que las acciones de Rusia podrían forzarnos a adoptar.

El sonoro mensaje de la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU del 15 de marzo es que Rusia se mantiene aislada en el Consejo y en la comunidad internacional. Necesitamos un resultado pacífico, diplomático, a través de un acuerdo a tomarse con Rusia. Necesitamos estabilidad en Europa Oriental y en Asia Central, sin la amenaza, real o implícita, de que Rusia pueda repetir en alguna otra parte la política que ha seguido en Ucrania. Necesitamos que la comunidad internacional se mantenga unida en hacer este llamamiento. El mundo tiene el derecho de esperar todo eso de Rusia y de su Presidente.

Published 21 marzo 2014