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Crimea: un referéndum ilegal

This world location news article was published under the 2010 to 2015 Conservative and Liberal Democrat coalition government

Embajador Británico en Lima, James Dauris, escribe acerca del referendo del domingo 16 en Crimea, Ucrania. El Reino Unido no reconocerá el resultado de esta consulta.

El domingo, al pueblo de Crimea se le pidió que hiciera una elección imposible: votar por ser subyugado por Rusia; o votar por la independencia, sin ninguna garantía de que Rusia mostrará más respeto por la soberanía de una Crimea independiente del que está mostrando por la integridad territorial de una Ucrania independiente. Una opción no es una opción cuando se escoge con una pistola apuntándote a la cabeza.

Lo que ha sucedido en Ucrania es completamente indefendible. Lo que está ocurriendo es una tragedia en potencia. Su integridad territorial ha sido violada, y las aspiraciones de su pueblo de crear su propio futuro están siendo frustradas. Esto le importa a la gente en Gran Bretaña y, a pesar de la distancia grande, le importa a la gente en el Perú. Nuestros países tienen un fuerte interés compartido en un mundo en el que el imperio de la ley se mantenga y la integridad territorial se respete.

La votación fue tanto ilegal como inconstitucional: no puede existir ninguna duda al respecto. Las provisiones de la Constitución de Ucrania no admiten dudas: la votación solo puede ser convocada a solicitud de tres millones de ciudadanos; todos los ucranianos deben poder participar; y solo puede ser convocada por el Parlamento Ucraniano. No se ha cumplido con ninguna de estas condiciones.

Una cuestión sobre el futuro de Ucrania, o una parte de Ucrania, debería ser resuelta en un referéndum libre y justo. El referéndum del domingo en Crimea no fue ni libre ni justo. ¿Cómo puede ser otra cosa una cédula sostenida a la sombra de tropas rusas armadas, en una región bajo ocupación militar? El Reino Unido, en común con el resto de la Unión Europea, no reconoce ni reconocerá el referéndum del domingo en Crimea como legal, legítimo ni significativo.

La votación fue una burla de la práctica democrática. No les dio a los votantes la opción de mantener la integridad territorial ucraniana. Se llevó a cabo con solo diez días de pre-aviso, sin un debate público serio. Los propios líderes políticos ucranianos no pudieron visitar Crimea. Intimidada por la presencia de miles de soldados rusos, no es sorprendente que tanta gente que vive en Crimea y que se opone a lo que está sucediendo, tuviera miedo de expresarse en voz alta.

Durante las dos últimas décadas, hemos intentado dejar atrás la tensión y la desconfianza de la Guerra Fría: reconocer la poderosa y positiva contribución que Rusia trae a la comunidad internacional, así como a la prosperidad de todos nuestros pueblos. Una red de acuerdos e instituciones internacionales ha sido establecida tanto para ayudar a evitar que se repitan las amargas confrontaciones del pasado como para resolver pacíficamente las disputas. Instituciones como la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y el Consejo de Europa, de los que Rusia es miembro integral, existen para ayudar a los estados a abordar cuestiones sobre auto-determinación y defender los derechos de las minorías.

Aún así, todavía esperamos que Rusia reconozca estas instituciones y se involucre seriamente en la diplomacia. Seguimos urgiendo al Presidente Putin a que use su autoridad para el bien de Crimea, Ucrania, Europa y Rusia, y termine esta crisis.

El sonoro mensaje de la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU del 15 de marzo es que Rusia se mantiene aislada en el Consejo y en la comunidad internacional. La gente en todas partes –en el Perú y alrededor del mundo– tiene el derecho de esperar más de Rusia, de su Presidente y de su gobierno.

James Dauris Embajador del Reino Unido en el Perú