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Sanciones de la UE: necesarias, eficaces y oportunas

This was published under the 2010 to 2015 Conservative and Liberal Democrat coalition government

El ministro para Europa, David Lidington, explica las razones de las recientes sanciones a Rusia

David Lidington

Esta semana, la Unión Europea impuso nuevas sanciones a Rusia. Esta decisión se produjo tras meses de desestabilización de Ucrania por parte de Rusia y meses de iniciativas políticas y diplomáticas para restablecer la paz y la estabilidad.

La UE no ha adoptado estas medidas a la ligera. Sino que hemos decido colectivamente que no podemos quedarnos parados mientras el presidente Putin pisotea el derecho internacional y los derechos de un país vecino soberano. No podemos ignorar las muertes y destrucción que las acciones de Rusia han provocado en el continente que compartimos.

Las sanciones son una parte fundamental de la respuesta de la UE. No por elección, sino porque creemos que son necesarias, eficaces y oportunas. Examinemos cada una de estas cuestiones.

Son necesarias por una sencilla razón: las acciones de Rusia en Ucrania son inaceptables. Rusia se niega a reconocer la independencia y la soberanía de Ucrania. Se ha anexionado territorio de Ucrania por la fuerza de las armas; primero, Crimea y, a continuación, enviando su Ejército a las regiones orientales del país.

Esto no es una afirmación baladí. Se trata de un hecho. Sabemos que miles de soldados y decenas de tanques rusos han estado operando en Ucrania. He escuchado relatos de los testigos, he recibido información irrefutable y he visto las noticias en los medios de comunicación.

Sabemos por la historia de Europa lo que puede suceder cuando una nación independiente se ve amenazada y socavada por la fuerza militar. Como el primer ministro Cameron y la canciller Merkel declararon la semana pasada, el incumplimiento por parte de Rusia del derecho internacional no puede quedar sin consecuencias.

En segundo lugar, las sanciones son eficaces. Están teniendo un claro impacto en la economía rusa, que se contrajo en el primer trimestre de este año. El crecimiento se sitúa en torno al 0%, y se prevé que la inflación se acerque a los dos dígitos. En julio no se prestó ni un solo dólar, euro o franco suizo a una empresa rusa. Los eurobonos emitidos a empresas rusas desde el inicio de 2014 han disminuido un increíble 93%. El rublo ha tocado un mínimo histórico frente al dólar. La fuga de capitales se situará en torno a 80.000 millones de dólares este año.

No solo las sanciones están teniendo consecuencias, sino que la propia decisión de Rusia de limitar las importaciones de alimentos ha provocado un aumento de los precios de algunos productos superior al 30%, y de hasta un 60% en algunos casos extremos, lo que ha generado un nuevo mercado negro de importaciones procedentes de Bielorrusia. Cada familia en Rusia está sintiendo el impacto económico de este conflicto.

En tercer lugar, estas sanciones son oportunas. Pese al anuncio de alto el fuego de la semana pasada, aún hay que confirmar que tanto Rusia como los denominados separatistas a los que apoya respetan este compromiso.

En estas circunstancias, proceder con las sanciones ha sido la decisión correcta mientras las discusiones sobre un plan de paz siguen adelante. Siempre podremos tomar la decisión de anularlas en el futuro. Aunque ello requiere de un cambio fundamental de dirección desde Moscú.

La pelota está en el tejado de Rusia. Podría retirar sus tropas y armas, dejar de armar a los separatistas, dejar que Ucrania celebre elecciones democráticas en octubre, y respetar la soberanía y la integridad territorial de Ucrania. Rusia es una gran potencia; debería cumplir con sus responsabilidades internacionales.

La otra opción es la continua injerencia en Ucrania, lo que supondría más violencia, muertes innecesarias y más privaciones en la región.

La elección corresponde al liderazgo de Rusia. Espero sinceramente que Rusia evite la escalada innecesaria de medidas económicas y el aislamiento igualmente innecesario de su propio pueblo.

Como analicé con Pavlo Klimkin, ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, en la Cumbre de la OTAN celebrada la semana pasada, el pueblo de Ucrania merece el apoyo de la comunidad mundial en este momento crítico de su historia. Y todos nos merecemos un futuro de prosperidad y estabilidad compartidas.

Published 16 septiembre 2014