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Discurso de Hugo Swire con motivo de la Conmemoración del Día de la Liberación de las Islas Falkland

This world location news article was published under the 2010 to 2015 Conservative and Liberal Democrat coalition government

El Ministro del Foreign and Commonwealth Office (FCO) para América Latina habló en el evento anual realizado en Londres.

Este año viajé personalmente a las Islas Falkland por primera vez. No hay necesidad de que les diga lo extraordinarias que son, dueñas de un patrimonio ambiental de preciado valor que sin duda merece cualquier tipo de protección factible de proveerse. Aprendí acerca de las tradiciones, los desafíos y la maravillosa conciencia comunitaria que existe más allá de Stanley cuando recorrí Goose Green, Volunteer Point y la Isla Falkland Occidental, entre otros lugares. Me impresionó el entusiasmo de la generación más joven cuando visité la Falklands Community School. Y en todos los lugares que recorrí, tanto fuera como dentro de Stanley, quedé impactado por la calidez, la dedicación, la generosidad y el cauto optimismo del pueblo de las Falkland.

Regresé de mi visita convencido de que las Islas Falkland tienen un promisorio futuro, lo cual no quiere decir que no haya desafíos por delante, especialmente por los importantes cambios que se avecinan. Los miembros de la Asamblea Legislativa se han convertido en políticos profesionales con dedicación exclusiva, un hecho que presenta desafíos y oportunidades a la vez, como dicen los diplomáticos de mi área cuando no estoy presente. Las Falkland también tienen un nuevo gobernador. Colin Roberts trae un gran cúmulo de experiencia a la función y realizará un importantísimo aporte al Gobierno de las Islas Falkland.

A nivel económico, los isleños siguen realizando su potencial, e incrementan su experiencia, reconocida a escala internacional, en áreas como cultivos orgánicos, ecoturismo y pesca, algo de lo cual yo mismo pude observar. La llegada del impactante muelle temporario de Noble Energy a Stanley hace algunas semanas, y el reciente contrato firmado por empresas británicas y una empresa estadounidense para realizar más perforaciones exploratorias el año próximo nos recuerdan que la exploración y la explotación hidrocarburífera constituyen una realidad que ofrece alentadoras perspectivas para el futuro de las Falkland y el resto de la región.

Gracias al infatigable espíritu y tenacidad de su comunidad, las Islas Falkland están creciendo con fuerza en el mercado mundial. Lo que les falta en términos de superficie lo compensan sobradamente con ambición y empuje. Y hoy tengo un mensaje para los isleños: el Gobierno del Reino Unido los ayudará a hacer realidad sus aspiraciones. A partir de este mes, todas las empresas de los Territorios de Ultramar tendrán acceso a los servicios de UK Trade and Investment y a nuestra red global de embajadas y altos comisionados, los cuales apuntalarán desde ahora todos los esfuerzos económicos y también diplomáticos que ustedes realicen.

Pero hay otro cambio por venir en las Falkland, que tal vez sea el más profundo de todos. Y tiene que ver con la gente. Desde 1833, cuando se estableció una administración británica permanente en las Islas durante el gobierno de Earl Grey, llegaron personas provenientes de más de 50 países a las Islas para conformar una comunidad pujante, dinámica y multicultural.

Hace poco más de un año, esta comunidad transmitió un mensaje firme y de unidad al mundo acerca de su determinación de manejar su propio futuro. Ya no puede quedar absolutamente ninguna duda de cuál es su voluntad, compartida por muchísimos más que aquellos de origen británico.

De hecho, ahora se observa en los isleños un renovado aire de seguridad y orgullo derivado de su identidad como ciudadanos de las Islas Falkland. Los esfuerzos del Gobierno Argentino por intimidar y coaccionar a esta comunidad no sólo han fracasado, sino que han resultado contraproducentes. Los isleños han tenido que sobreponerse a medidas potencialmente perjudiciales de parte de la Argentina, destinadas a dañar sus medios de vida. Asimismo, ya no nos sorprenden y nos hemos resignado a soportar maniobras efectistas incluso en áreas donde no debería interferir la política, como por ejemplo la selección argentina de fútbol posando con una bandera donde se afirma que las Islas son argentinas, lo cual a mi juicio no hace más que reforzar el sentimiento de unidad, identidad y comunidad de fines de los isleños.

Por eso, mejor escuchemos todos el mensaje que ellos nos transmiten: los isleños no van a entregar su país; no van a realizar concesiones en lo que respecta a sus derechos humanos, no van a renunciar a sus libertades políticas. Y el Gobierno Británico ha asumido el compromiso de defender a los isleños y su derecho a la autodeterminación con la fuerza mínima que sea necesaria durante el tiempo que se requiera.

Hace 32 años, frente a un ataque ilícito, sin previa provocación, soldados británicos se sacrificaron para liberar a las Islas de la ocupación extranjera y restablecer este derecho. Recordamos con gratitud y pesar a los 255 militares británicos que perdieron su vida, a quienes tuve el honor de rendir homenaje en el espléndidamente mantenido cementerio británico de San Carlos.

Pero también recordamos a los caídos argentinos, enviados a la muerte por un régimen militar, y el dolor de aquellas familias cuyos hijos, hermanos y padres jamás regresaron. A mí personalmente me resultó muy triste, cuando visité el cementerio argentino en Darwin bajo una torrencial lluvia, ver las tumbas de tantos jóvenes no identificados y “conocidos sólo por Dios”. Es por eso que tanto nosotros como el Gobierno de las Falkland mantenemos una actitud solidaria frente a cualquier pedido argentino de colaborar en los esfuerzos por identificar a sus caídos. Hemos dejado en claro ante el Gobierno Argentino que, si ese es el deseo de todas las familias, lo apropiado es que el Gobierno Argentino se comunique con nosotros y con el Gobierno de las Islas Falkland de manera formal para instaurar un proceso que permita lograr este cometido. Lamentablemente, a pesar de lo que a veces se declara, o se denuncia falsamente en los medios argentinos, todavía no hemos recibido ninguna comunicación de parte del Gobierno Argentino en este sentido. Nuestro ofrecimiento sigue vigente. Estas cuestiones apelan a nuestro común sentimiento humanitario y no deben ser objeto de ningún juego político.

Y desde una perspectiva más general, obviamente nos gustaría tener una relación mutuamente beneficiosa con la Argentina en los años venideros. Si bien no podemos y no vamos a ceder en lo que respecta al principio de autodeterminación, las diferencias que nos separan no deberían impedirnos llevar una relación más productiva, como vecinos del Atlántico Sur. Sirve a los intereses de la región ya los nuestros, esforzarnos por lograr una relación de armonía, respeto y cooperación entre las tres partes.

El fallecido Sir Denis Thatcher una vez comentó respecto de su esposa: “Las Falkland le marcaron el alma a ella y a mí.” Hoy, me complace poder afirmar que las Islas Falkland dejan una marca perdurable en el alma de cualquier persona que las visita por motivos totalmente diferentes. Me conmovió profundamente mi breve visita a las Islas, así como el espíritu pujante e indómito de los isleños, y la calidez de la bienvenida que me brindaron. Insto a todos aquellos presentes en esta sala que aún no hayan visitado las Islas a que lo hagan. También tendrán asegurada una cálida bienvenida.